
Las hadas son seres dulces y traviesos. Acostumbran a vivir en los bosques, los ríos de aguas claras y cantarinas, las montañas y en los valles.
Estos seres viven para amar y divertirse, uniéndose con la Naturaleza que es quien les provee de alimento y casi la mitad de su magia.
Les encantan las rosas, el tomillo y los tréboles, y entre sus alimentos favoritos se encuentra la miel , las frutas dulces y la leche que les gusta beber directamente de las ubres de las vacas.
Dicen que las hadas son ángeles que no pudieron volver al Reino de los Cielos. Por ese motivo siempre están dispuestas a ayudar al hombre, y es muy frecuente verlas cerca de los niños, ya que les gusta mucho jugar con ellos.
También dicen que tan sólo ellos y los puros de corazón pueden verlas. Porque al ser puros como ellas, conservan en su corazón, la dulzura y la inocencia.
Entre millares y legiones de hadas existe una en especial que es considerada como la reina de todas ellas, su nombre es “Titania”
Titania cuenta con una extensa cantidad de mitos, siempre se le representó como la guardiana de príncipes medievales y en esencia y virtud, una de las colaboradoras más cercanas de Eros. Se cree que Titania viene anunciando la entrada de Apolo en su trono y hace un fugaz recorrido en el hemisferio norte entre el 26 de junio y el 26 de julio. En algunas naciones europeas se acostumbra ofrendar en los jardines de las casas, un ramo de flores silvestres recogidas en el campo, esto se hace con el fin de darle la bienvenida a Titania y pedir de ella un favor. Titania brinda su auxilio en casos de melancolía, enfermedad, sueños inalcanzables y desasosiego familiar; aunque sus designios principales son aquellos relacionados al encuentro del amor verdadero.

